domingo, 19 de febrero de 2017

POEMARIO I.

He visto a una niña
llevada de la mano
con pasitos tan rápidos
y torcidos que casi no pisaba/

Sinuoso y salpicado
el trazo del apuro
siendo ajeno

/He visto dos amantes antiguos
cruzar despreocupados
en sus cegueras-las calles/

Ver

Por cada huella doble

el gran Instante congelado.

............................

Pronunciar te amo
es abrir una boca
y dar vuelta la piel

Desparramarse
Hacer del paisaje
un bañado a beberse

/al llenarse vaciarse la sed/

La humedad entera
 de una tormenta
desmayada.
............................

Permanezco apenas
en los bordes de sus dedos
En cada yema-una morada-
Voy de una a otra
hilando puntadas-costuras

Afortunada soy/Me sonríe

Dado el otoño
y pronto el Invierno,
es menester cuidarse la piel
Tejerse el Abrigo

Sabes que el camino helado

del

Amanezco

se vuelve tibio

cuando lleva

hacia el alma
..............................

Boca puente a mis adentros
Caracola hueca de aire húmedo
Boca entera/ boca entrada/ Lenta

Que guardianes

los ojos se entregan al inútil intento de descifrarlo todo,
sin aprehender nada

Que agotados

De insistencia viven un lenguaje silencioso preso de la luz
y las pausas de la sombra
Boca puente a mis adentros,
que los ojos cruzan
y por fin descansan pesados
vencidos
en la siempre oscura
noche de mi centro.
..............................

Una niña se te acerca
en sus dibujos
En las manchas una niña
desconoce los mandatos
Los dibujos son las líneas
de tu trazo para ella

Una niña se sumerge
al fin profundo
y las horas flotan muertas
y la casa es punto azul marino
con hondura indefinida

Una niña se construye
con colores de la sangre
y vuelan pelos…
/remolinos de mascotas a montones/
Una niña con dibujos
desdibuja esa casa
desmorona tus creencias
tus certezas
tus ahogos
una niña.
                                                               2015

sábado, 11 de febrero de 2017

Demasiado humano

Das un paso tras otro, pasos cortos con un ritmo que no es el tuyo. Es ajeno.
Sabes que algo cambió, se transformó. Estás a punto de darte la vuelta, revertir la situación.
Lo que empezó te enamora pero te da una libertad inmensa con la que no puedes vivir.
Necesitas la tranquilidad de antes, a su vez un vacío, nadie existía, te habías limpiado.
Sabes que no eres correspondido como quisieras; te conoces, y la intensidad con la que sientes te traiciona. 
Dejas de ser tu, empiezas a fantasear y a crear una sutil dependencia con el cuerpo del ser amado. Lo deseas, quieres su exclusividad. Crees que su mirada húmeda y brillante te dice algo que conoces porque ya lo has vivido pero nunca ha sido claro. Faltan palabras que al caso tienen un peso enorme, casi que de acuerdo, de llave. Abrimos una puerta, corremos las cortinas y dejamos que entre la luz, o cerramos la puerta definitivamente. (Recuerdas que las palabras tampoco alcanzan, se desmoronan en las tormentas).
Aclaras todo lo que sientes. Puedes esperar porque vale la pena(piensas), y la libertad se multiplica, el tiempo y la rutina aliviarán el peso, y quizás pronto algo lo apague o lo diluya, hasta que vuelvas a encontrarte sin miedo, sin cuerpo amado, sin motivo que arriesgar.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Nos demoramos en despedirnos
en un vagón de un tren inmóvil

Una tarde más
este  tren dormido
se desdobla y nos sacude los silencios

nos arroja al desierto de los rieles partidos

De a uno fuimos saltando

Nada ha sido tan quieto
Nada
ha permanecido

tan quieto

Todo espejo, toda imagen, toda lengua, es simulacro de nuestra propia incertidumbre



Tal vez ya no quiera tu reflejo
a través de la ventana
ni tu espejo agrietado
que se arranca de una silla.
Ni tu espalda en la cocina atrincherada
ni tus piernas
Otra silla/ desarmada.
Y no quiera las mañanas aún oscuras
ni tu abrazo
tan dispuesto/ ya sin brazos.
Tal vez despertaste tus vacíos
cuando el sueño deambulaba- acompañado
y discernir entre la boca que moría
por tu boca descarnada
y tus ojos de sí mismos
incendiados.
/un encanto de lo hambriento/
Tal vez ya no quiera
una lluvia suspendida
inútil. 
 rio
 de lo que enreda la carne a otras
 de las pestañas dormidas que no atreven despertar
 del peso y la gravedad
 río  piénsame 
 dame apenas una cáscara de orilla
 o si quieres una alfombra
 piénsame
 soy tu egoísta mascota diminuta

A A.Calveyra

Sueño espejo
Espejo de mi sueño
Sueño del tamaño de dos hombres
Espejo del tamaño del hombre
Hombre mitad simulado

Mitad retrato de lo dormido.
Estar  más, fue ser menos
Fue tanto ir como no hacerlo
Lo subterráneo, lo mismo aéreo
Direcciones opuestas que simultáneas se alimentan.
Hondo como de apenas
Pizca sin cuerpo
Como de lava latido acelerado

siempre llegando para no hacerlo.

Bocanadas de discurso que sufre el sujeto enamorado...

                   

Me entrego al amor como nunca a mis padres
y ha sido siempre una burbuja
que amenaza con su danza involuntaria.
Me condena este enigma de no saber cómo,
de cargar con esta falta que crece o adelgaza
Según quien
según que
según…
Me doy al amor, lo creo, lo nazco, desde un pequeño consenso del aire que duerme en los espacios vacíos de nuestros cuerpos distantes.
Soy un espejo más de mi condena inicial
sin culpa, de otra forma no hubiera sido
sino este ser  empañado que me devuelve una infancia en retazos
Objetos, imágenes, tejidos, cielos celestes,
un árbol caído que trepo y hago reino con mis pocos años de conquistadora
Refugios entre las plantas
jardín
lugar secreto
Mi reinado con la flor y con los higos
perla al principio,  más tarde, los pétalos de nácar.
Todos los fragmentos, más este, ahora mismo
viajan en un tren desordenando el tiempo, y todo es ahora cuando se viaja.
Refugio cristalino los trazos, los tonos
Las capas que piden más color o pálidamente sencillas se muestran sin temer lo delicado de sus simples estructuras.
Creí a modo científico, midiendo en latidos, intensidades, brillos y fluidos.
Caí en la cuenta que nada es prueba, que nada sostienen  las  palabras si las dejamos solas.
Toda manifestación muestra su esencia en excepciones.
Este ritmo ensimismado, hilado de  fragmentos pretendiendo perdurar
No es más que nuestra imagen empañada en  el espejo de lo que creímos amar.  

sábado, 17 de septiembre de 2016

Empiezo a balbucear eso que llevo y asoma algunos días.
Algo lo puede acercar si me detengo a tiempo.
Verte tan frágil ese único momento cuando cuidabas a quien te cuido más de una vez.
El paso lento dado al otro, una prueba de fidelidad, los relojes detenidos, los pajaritos guardados a medio camino.
Verte el corazón blando, espejo agua los ojos.
Ser un bastón y un hombre ceniciento. Te golpeó fuerte la vida esos días mientras cuidabas, te toco hacerlo, cuidarla. 
Vuelvo a tu boca, pero solo a la imagen de tu boca
no interesa que hay más allá ni siquiera si está presa, colmada o hambrienta.
Unos pétalos claros y frescos y un centro vacío.
Olvidé la lengua
la forma de tu lengua
creo conservar algo de la temperatura, pero solo lo creo.
Olvidé por entero al cuerpo, a la piel y su aroma.
Respiro 
apenas
algo del aire que jugaba en los espacios huecos entre dos.