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acuarela y tinta |
lunes, 13 de junio de 2016
martes, 7 de junio de 2016
sábado, 28 de mayo de 2016
los muertecitos (de un poema de Valter Hugo Mae)
los muertecitos
tengo unos ataúdes pequeñitos en el corazón que
nacieron en él cuando marchaste. si los riegas con
cuidado, brotan de ellos muertos como flores negras en el
interior de las venas, que me asombran la sangre, sonrojando
mi piel con vergüenza y sintiendo miedo
son unos muertecitos que mucha gente
ni siquiera sabe que existen. creer en fantasmas es
posible solo para quien tiene mucho amor y rechaza la
pequeñez de la vida sin continuidad
tengo unos ataúdes pequeñitos en el corazón que se
abren a cualquier hora. cuando me acuesto, los oigo
abalanzarse contra el pecho, quizás intentando
marcharse, quizás solamente por la estrechez del amor.
Valter Hugo Mae
martes, 3 de mayo de 2016
Mapa
Primero derramar todo efluvio para luego desinfectar. Encontrar la aguja, limitar la herida y coserla con hilo"Olvido".Puntadas demoradas y pequeñas ceden menos ante la pulsante tendencia de la llamada "herida viva". Como el Carpintero de cresta roja darse el tiempo a la tarea, así al bordado y a las puntillas de Galicia. Las horas tempranas son de mayor claridad. Terminada la labor, anudar y cortar. Dejar dormir la costura y los días. Al tiempo sentido volver a ella, encontrar su dibujo y leerlo del revés.
miércoles, 6 de abril de 2016
Soñar
un incendio sin olor
sensación de descenso
Pero hay hormigas locas
y pájaros huyendo a gritos.
..............................
La sirena que vive en tu ojo
con el agua de tu ojo se acaricia
mientras bebe de un espejo tu mirada.
...............................
El suicida ha fallado
Por más cuerpo que no quiera
se hace carne
ha tomado un espacio de este aire
lo
entrelaza con sus hilos una malla tan delgada
se
alimenta de los sueños
por más
cuerpo que no quiera.
................................
Un instante que le sigue a otro instante
que se suman en infinitos instantes
para reconocerse vida en una sola
medida del ahora
un instante continuidad o fragmento del
pensamiento
que me tiene estando
demorando o imposible
recobrarlo
todo.
Tres cuadras atrás de la misma persona
las sirenas bailan
un auto aminora
abre y cierra la puerta sobre la marcha
imprecisa
mis orejas tapadas de música
gozo en una gran avenida, sola
y dos novias cruzan hoy tan fuertes.
Alguien abre el camino y enmudece.
Caminaré más lento otras tantas cuadras
seguiré
el camino y sus pasos desvanecidos.
río amarillo
Reaprender a respirar
Esta todo el aire a disposición en la
profundidad del río amarillo
Los peces cíclopes con sus escamas violetas
buscan unir miradas eléctricas en lo más hondo, donde la luz no llega.
Reaprender a dormir en una barca aún amarrada
esperando que pase la tormenta confundida.
Por aquí no era
Por aquí no era
Reaprender a dormir con la propia piel
desconocida
Sin olvidar respirar el poder del olvido que
duerme
en lo más hondo del río amarillo
donde la luz no llega.
Casa...
Volví otra vez a casa, ella tiene una historia que precede el
entorno que ha forjado la industria y la mala urbanización, llega el olor del
puerto, llega el olor de la fábrica de cerveza, las ventanas se enfrentan a
otras y se puede ver el comportamiento de algunos hombres, solo hombres.
Siempre vestidos de azul, son más
visibles en el turno de la noche cuando la luz crea el espacio que se expande
detrás de las ventanas. Una vez uno de ellos me saludo desde su altura, en este tiempo nos
hemos estado observando y conformándonos con eso.
Vuelvo, y para mi sorpresa me encontré con una
humilde plantita abandonada en el balcón, volvía a crecer para recibirme sin
haberle dado yo ningún cuidado. Otras sorpresas también se sucedieron como una
concordancia de hechos a mi favor, dos nuevos amigos con los brazos abiertos a
contenerme y a compartir la soledad que cada uno traía en su mochila.
La casa de techos altos, volvió a recibir mis
pies sobre los pisos de madera de las amplias
habitaciones como la primera vez, volviéndose refugio de una ingenua y
quebrada enamorada.
Mi religión es la hierba
El abrigo de un verde tejido matizado
Un descanso va enraizando
La respiración como lengua
Humedad fresca
Hilado de alivio
La hierba me convoca delicada
a ser esta noche intermediaria de las pieles
de susurros de la hierba con el cielo
las caricias
de este cielo con la hierba.
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