viernes, 24 de marzo de 2017

Pacto para iluminar la mediocridad del mundo



Cada día de trabajo lo vivo como nuevo, con diferentes matices de intensidad.
Cada despertar sollozo el motivo no encontrado para hacerlo.
Pero cada día de trabajo me obliga a orbitar en tu entorno, 
contorno impreciso de algo sentido.
Solo eso me coloca una expresión mas viva en la cara,
tan transparente que quizás los agudos la noten.
Cada día me interesa que tu sepas el motivo de mi doble despertar. Me muevo en la caída de mi misma, el vértigo de mil insomnios,
la luz que intenta alumbrar un camino a seguir, para despertar aunque sea como fantasma, de estas noches sin sombras.
Y si despierto, sé que hallaré un refugio imaginado en tus abrigos, donde el descanso harto de abismos nocturnos, logre ser imperturbable a las razones del frío,
y a las infinitas formas de no dejarnos dormir.

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